06 Abr Aplicación de la tecnología en el sector turismo
El sector turístico es una industria que no se ha desarrollado a nivel tecnológico a la altura que lo han hecho otros sectores industriales más pequeños. A veces amparados por la idea de que “si funciona no lo toques”, lo cierto es que hasta que no irrumpen otras tecnologías que hacen temblar el sector no hay una verdadera presión para cambiar.
La irrupción de la industria aérea afectó de manera directa al turismo, llegando a ser en gran medida dependiente de éste, siendo difícil imaginar una gran zona turística sin un aeropuerto cercano. Pero esto lo fue haciendo lentamente, no como las nuevas tecnologías, en particular las relacionadas con el software para teléfonos móviles que han tenido una penetración no conocida hasta ahora.
Aplicaciones como TripAdvisor han cambiado la manera por la cual toman las decisiones los turistas, tanto antes de elegir destino como cuando están en este. Tan importante ha sido el cambio, que las empresas del sector usan su valoración como indicativo de valor, teniendo más reconocimiento que las clásicas estrellas.
Google con su aplicación Maps ha hecho que los antiguos mapas repartidos por los hoteles con sus “elecciones” ya marcadas hayan caído en desuso. Y empresas como Kayak significaron el fin de las agencias de viajes que inundaban las calles.
El sector tembló con cada una de ellas, tal y como ocurre con Uber, Cabify o Air BNB, afectando a sectores relacionados con el turismo hasta hacerlos casi desaparecer. Esto no demuestra que haya que intentar evitar que proliferen, sino que el sector debe hacer sus propias apuestas en la tecnología.
Las oportunidades no han acabado, todo lo contrario, la pequeña inversión que está haciendo el sector hace que se abran muchas posibilidades. Ese es el caso de la empresa española LetMePark, empresa que está cambiando la manera de elegir y pagar los parkings, tanto para los residentes pero en especial para los turistas, permitiendo que tengan la mejor oferta simplemente hablando a su dispositivo Alexa.
La limitación del acceso al mar con vehículos motorizados es una oportunidad para empresas como Capitán Kayak que está invirtiendo en embarcaciones eléctricas que no necesitan estas licencias.
Otra pequeña empresa, pero centrada en la inversión en tecnología como es Don Cicleto está haciendo que la vigilancia y alquiler de bicis con seguridad sea una opción accesible y rentable gracias al uso de la tecnología, creciendo al tiempo que la pandemia hace que los autobuses y el metro no sean tan atractivos.
El sector del turismo está pidiendo a voces una tecnología que permita hacer pagos con bajas comisiones y sin reclamación como permite bitcoin, que los seguros sean automáticos y gestionados por el cliente, sin necesidad de dar información personal a terceros, autoridades que permitan la resolución rápida de conflictos y con un coste nulo. Todas estas tecnologías existen y están siendo usadas con éxito en otros sectores.
El buen uso del Big Data y su análisis con técnicas de Inteligencia artificial como el Machine Learning van a hacer grandes cambios en el sector, dejando poco hueco para los que vengan detrás, ya que estas tecnologías premian más al que lo realiza antes, que al que tiene mucho dinero para invertir. Es por ello, que incluso los grandes del sector tecnológico prefieren hacer compras de pequeñas empresas a precios astronómicos antes que empezar ellas a desarrollar estos mismos productos, ya que el coste del time to market es demasiado elevado.
Quizás proyectos tan futuristas como los de Elon Musk, que sin duda, serán en su momento de interés para el sector turístico como el de Space X de colonizar otros planetas empezando por Marte, se muestran poco asumibles por gran parte del sector.
Antes de llegar a Marte seguramente consolide una base equivalente a la actual ISS con fines turísticos, pero esto nos debe hacer crecer nuestra imaginación y poder ampliar nuestra inversión en tecnología para poder crear una nueva oferta, no solo incrementar el valor o reducir los costes.
La tecnología en el sector no solo se ve afectada negativamente por la falta de imaginación y la falta de inversión, sino por la acción política, la cual con una visión de una miopía digna de rompetechos es capaz de limitar los derechos o sancionar hasta el límite de la ilegalidad.
Otros sectores ya vieron en las nuevas tecnologías un peligro que no supieron atacar de otra manera que con la violencia, como fue la respuesta de los taxis de Madrid ante la inacción del ayuntamiento al bloquear FITUR, o a la acción directa del ayuntamiento de Barcelona intentando legislar para dar más derechos a los taxis del ayuntamiento que a los coches con conductor, limitando su capacidad de contratación.
A veces el sector se ha mostrado más proclive a evitar cualquier tecnología que cambie el status quo que el invertir en ellas haciendo que la calidad del producto aumente sin apenas coste.
Es por esto que el sector debe aprovechar estos momentos de análisis estratégico a los que nos ha sometido esta pandemia, para ver si nuestras inversiones se decantan por mejorar la tecnología del sector, o como en tiempos pre-pandemicos, a luchar contra ellos.










