Rita Inés Sellarés Blasco

Entrevista a Rita Inés Sellarés Blasco, directora ejecutiva de FUNDEMAR: el desafío de salvar los arrecifes de coral de República Dominicana

Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

Pie de foto: Rita Inés Sellarés Blasco

 

Los arrecifes de coral de República Dominicana atraviesan uno de los momentos más críticos de su historia. El avance de la pérdida de tejido de coral pétreo (SCTLD), los episodios recurrentes de blanqueamiento asociados al cambio climático y la disminución de especies clave para el equilibrio del ecosistema han acelerado un deterioro que amenaza no solo a la biodiversidad marina, sino también a la pesca, la protección costera y la industria turística.

Ante este desafío, la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (FUNDEMAR) se ha convertido en una de las principales organizaciones dedicadas a la investigación, conservación y restauración de los ecosistemas marinos del país. Su directora ejecutiva, Rita Inés Sellarés Blasco, advierte que la recuperación de los arrecifes requerirá una visión a largo plazo, inversiones sostenidas y una transformación profunda en la forma en que la sociedad percibe estos ecosistemas.

En esta entrevista, analiza el estado actual de los corales dominicanos, las posibilidades reales de restauración y el papel que deben asumir tanto el turismo como los ciudadanos para garantizar el futuro de uno de los mayores tesoros naturales del Caribe.

 

Más del 95 % de nuestros arrecifes tiene menos del 10 % de coral vivo

SCP: ¿Cuánto coral se ha perdido en República Dominicana en las últimas décadas?

RS: La situación es muy preocupante. Actualmente, más del 70 % de los arrecifes del país presenta una cobertura coralina viva inferior al 5 %, mientras que el 95 % de los sitios evaluados tiene menos del 10 % de coral vivo. Solo un 1,6 % de los arrecifes supera el 15 % de cobertura coralina.

Hoy observamos arrecifes dominados por algas, que cubren entre el 40 % y el 80 % del sustrato, acompañados de importantes desequilibrios ecológicos y una notable reducción de la biomasa de peces. Además, el reclutamiento de nuevas colonias de coral es cuatro veces menor que en décadas anteriores.

Las principales causas de esta pérdida han sido la enfermedad SCTLD, los eventos masivos de blanqueamiento coralino y la mortalidad del erizo Diadema antillarum, una especie fundamental para el control de las algas en los arrecifes.

 

Rita Inés Sellarés Blasco

 

No basta con sembrar corales; hay que recuperar el ecosistema

SCP: ¿Es realmente posible recuperar un arrecife degradado?

RS: Sí, pero debemos ser realistas y entender que la restauración no consiste únicamente en sembrar corales. República Dominicana necesita una estrategia nacional orientada tanto a proteger los corales que aún sobreviven —porque han demostrado resistencia frente a enfermedades y eventos de blanqueamiento— como a restaurar los ecosistemas degradados.

La restauración debe estar acompañada de investigación científica, diseño experimental y evaluación ecológica. No basta con contabilizar cuántos corales se han sembrado o cuántas hectáreas se han intervenido; el objetivo debe ser recuperar la biodiversidad y el funcionamiento natural del ecosistema.

Hay otro problema importante: debido a la pérdida de cobertura coralina y a la gran distancia entre las colonias supervivientes, muchos corales ya no pueden reproducirse sexualmente de forma natural. Por ello, desde FUNDEMAR apostamos por la reproducción sexual asistida y hemos puesto en marcha el primer banco de esperma de coral criopreservado del país, una herramienta clave para la conservación futura de estas especies.

 

La recuperación natural podría tardar siglos

SCP: ¿Cuánto tiempo necesita un coral para crecer y volver a formar un ecosistema saludable?

RS: Depende de la especie. Los grandes corales constructores de arrecifes, como Orbicella y Acropora, son fundamentales porque aportan complejidad estructural al ecosistema. Sin embargo, actualmente se encuentran en una situación crítica.

Las Orbicellas crecen entre uno y dos centímetros al año, mientras que las Acroporas pueden crecer entre diez y trece centímetros anualmente. A pesar de ello, desde su colapso en la década de 1980 aún no han logrado recuperarse.

La reproducción natural también está seriamente afectada. Hoy encontramos menos de seis reclutas juveniles por metro cuadrado, una cifra cuatro veces inferior a la registrada en décadas anteriores. Esto refleja una baja fecundidad, poco asentamiento y una elevada mortalidad de las nuevas colonias.

En condiciones normales, una colonia puede tardar entre seis y diez años en alcanzar la madurez reproductiva. Sin embargo, con enfermedades activas, eventos de blanqueamiento recurrentes y una disminución de especies herbívoras, la recuperación natural podría requerir muchas décadas e incluso siglos.

Por eso insistimos en que debemos proteger las colonias que aún sobreviven. Los arrecifes no son únicamente corales: también son protección costera, refugio para miles de especies, producción de arena y soporte de complejas cadenas ecológicas.

 

Rita Inés Sellarés Blasco

 

Sin arrecifes no hay playas ni turismo

SCP: ¿Qué papel desempeña el turismo? ¿Es parte del problema, de la solución o de ambas cosas?

RS: Puede ser ambas cosas.

La economía turística del Caribe depende directamente de la salud de los arrecifes. Sin ellos, perdemos playas, biodiversidad, atractivo turístico, empleos y oportunidades económicas para miles de familias.

Necesitamos un cambio de mentalidad a nivel nacional y dentro del propio sector turístico. Del mismo modo que se invierte en mantener jardines, infraestructuras o instalaciones hoteleras, también debemos invertir en conservar los arrecifes que sostienen toda esa actividad económica.

La conservación no puede depender de acciones puntuales. Debe ser un compromiso permanente, basado en la ciencia y en una visión de largo plazo.

Y, paralelamente, debemos exigir acciones globales frente al cambio climático. La supervivencia de los arrecifes no es únicamente una cuestión ambiental; es un desafío que afecta al futuro de toda la humanidad.

 

Rita Inés Sellarés Blasco

 

Cada visitante puede convertirse en un aliado de los arrecifes

 SCP: ¿Qué pequeñas acciones puede realizar un visitante para proteger estos ecosistemas?

RS: Lo primero es actuar con respeto hacia la naturaleza: no tirar basura, no extraer organismos marinos y evitar cualquier acción que pueda dañar el ecosistema.

También es importante elegir operadores turísticos comprometidos con la conservación, informarse sobre los ecosistemas que se visitan y respetar las normativas ambientales y las vedas establecidas en cada país.

Quienes practican snorkel o buceo deben evitar tocar, caminar o apoyarse sobre los corales, ya que son organismos extremadamente frágiles. Además, recomendamos utilizar protectores solares amigables con los arrecifes.

Finalmente, apoyar a las comunidades locales que dependen de arrecifes saludables —como pescadores artesanales y guías comunitarios— es una forma directa de contribuir a la conservación.

 

Un desafío que trasciende al mar

Las cifras son contundentes, pero Rita Inés Sellarés prefiere centrarse en las oportunidades. Para FUNDEMAR, la restauración coralina no consiste únicamente en recuperar organismos marinos, sino en preservar un patrimonio natural del que dependen las costas, la biodiversidad y la economía de todo el Caribe.

Porque proteger un arrecife no es únicamente salvar corales. Es asegurar el futuro de las playas, de las comunidades costeras y de una región cuya identidad está profundamente ligada al mar.

 

Web de Fundemar:
https://www.fundemardr.org/

 

 

Ángela Carrasco

Periodista especializada en comunicación digital, periodismo tradicional y relaciones públicas, con una sólida trayectoria que combina más de 15 años de experiencia en la gestión de contenidos editoriales y recursos humanos.
Es licenciada en Ciencias Humanas, mención Comunicación Social y Periodismo, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (USAD). Posteriormente realizó un postgrado en Relaciones Públicas en la Universidad Católica de Santo Domingo, y en 2013 obtuvo una maestría en Comunicación Digital en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

Desde julio de 2021 se desempeña como periodista y coordinadora de contenidos en la revista Soy Caribe Premium. A partir de 2022, amplió su labor periodística colaborando con el medio Dominicanos X Europa, en el que desarrolla reportajes y entrevistas orientados a la diáspora dominicana en España. A partir de su residencia en España, también colabora como periodista en el medio digital español, Interbenavente.



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