26 Sep XXVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo FILSD 2025: memoria, presente y futuro
«Cada libro abierto es un cerebro que habla; cada página leída es un amigo que nos escucha.» – Víctor Hugo, escritor francés
Las ferias del libro han sido, desde sus orígenes, mucho más que simples vitrinas comerciales: son espacios de encuentro, diálogo cultural y construcción de ciudadanía. Son una gran oportunidad que promueve la lectura y la escritura, fomenta el pensamiento crítico y la creatividad, impulsa la industria editorial local y crea espacios de encuentro entre autores, lectores y profesionales del sector.
Recordar la primera Feria Internacional del Libro —celebrada en Frankfurt en 1949— es entender cómo estos eventos nacieron con el espíritu de tender puentes en un mundo que salía de la guerra. En América Latina, la primera gran referencia fue la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, inaugurada en 1975, que con el tiempo se convirtió en uno de los encuentros literarios más importantes del mundo hispanohablante.

En República Dominicana, la Feria Nacional del Libro, empezó a celebrarse –de manera intermitente– por Julio Postigo, a partir de 1950. En 1973, no obstante, las ferias adquirieron un nuevo cariz, gracias al impulso de Rafael Herrera y Raymundo Amaro Guzmán. Sin embargo, las editoriales e invitados internacionales hicieron su aparición en 1997, razón por la cual en 1998 pasó a ser denominada Feria Internacional del Libro.
En este contexto, la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, dedicada especialmente a jóvenes y niños, se convierte en un espacio estratégico para fomentar el hábito lector desde edades tempranas. Actividades, talleres y encuentros con autores, que buscan crear experiencias que van más allá del libro impreso y que se adaptan a los tiempos de pantallas y tecnología.
En palabras de su director, el señor Joan Ferrer, la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2025 (FILSD 2025), es una plataforma plural y democrática en la que convergen todas las expresiones literarias, de todos los litorales, sectores y rincones de la geografía nacional. Igualmente, agregó: “la promoción de esta diversidad pasa por estrategias que promueven tanto la participación de actores de todo el arco antillano como de obras autopublicadas por aquellos que carecen de agentes o editoriales que les representen. La FILSD 2025 promueve la bibliodiversidad de distintas formas: incorporando de un lado a escritores y editoriales de la región e integrando de otro las manifestaciones culturales y los valores estéticos que caracterizan la literatura caribeña”.

El programa incluye más de 600 actividades, las cuales se realizan en 15 pabellones temáticos, tres salas de conferencias, dos auditorios y 123 espacios de exhibición, e incorpora propuestas dedicadas especialmente a la literatura infantil y escolar.
Esta edición rinde homenaje al historiador dominicano Frank Moya Pons, considerado uno de los autores más influyentes del país y de la región. Además, tendrá como eje temático la literatura infantil y juvenil, con el propósito de fomentar la lectura desde las nuevas generaciones.
Asimismo, la feria contará con la Red de Ferias y Festivales Literarios de Latinoamérica como invitada de honor, lo que permitirá un significativo intercambio cultural en el que participarán destacados escritores y editoriales, incluyendo una presencia especial de autores de la región caribeña.

Un espacio de identidad y futuro
La importancia cultural de las ferias del libro para un país no se mide únicamente en ventas ni en cifras de asistencia, sino en su capacidad de formar ciudadanos críticos, fomentar la creatividad y preservar la memoria colectiva. Una feria del libro es, en esencia, una invitación a detenerse, escuchar y pensar en comunidad.
Hoy, cuando los desafíos de la digitalización, la desinformación y la falta de hábitos de lectura parecen amenazar el futuro del libro, estos eventos cobran aún más relevancia. Porque en cada stand, en cada firma de autor, en cada niño, joven o adulto que hojea un libro, late la certeza de que la lectura seguirá siendo un pilar para imaginar un futuro mejor.
Fotografías: Cortesía de la Feria
Periodista especializada en comunicación digital, periodismo tradicional y relaciones públicas, con una sólida trayectoria que combina más de 15 años de experiencia en la gestión de contenidos editoriales y recursos humanos.
Es licenciada en Ciencias Humanas, mención Comunicación Social y Periodismo, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (USAD). Posteriormente realizó un postgrado en Relaciones Públicas en la Universidad Católica de Santo Domingo, y en 2013 obtuvo una maestría en Comunicación Digital en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).
Desde julio de 2021 se desempeña como periodista y coordinadora de contenidos en la revista Soy Caribe Premium. A partir de 2022, amplió su labor periodística colaborando con el medio Dominicanos X Europa, en el que desarrolla reportajes y entrevistas orientados a la diáspora dominicana en España. A partir de su residencia en España, también colabora como periodista en el medio digital español, Interbenavente.


























































































































