El efecto invisible de las vacaciones

El efecto invisible de las vacaciones

Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

Cómo viajar transforma el cerebro, reduce el estrés y nos devuelve a nosotros mismos

Un estudio publicado en el Journal of Happiness Studies reveló que las personas que planifican y realizan viajes experimentan mayores niveles de felicidad y bienestar emocional que quienes no toman vacaciones. Lo más sorprendente es que el efecto positivo comienza incluso antes de partir: la anticipación del viaje ya genera emociones asociadas al placer y la motivación.

 

Hay viajes que empiezan mucho antes de hacer la maleta

Comienzan en la imaginación. En una fotografía frente al mar. En la idea de escapar, aunque sea por unos días, de la rutina y las obligaciones. La ciencia explica esa sensación a través de la dopamina, el neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa. Pero viajar va mucho más allá de un simple proceso químico: es una experiencia profundamente humana que transforma la forma en que percibimos el tiempo, el estrés y a nosotros mismos.

La destacada  psiquiatra española  Marian Rojas Estapé sostiene que cambiar de entorno altera nuestra percepción temporal. Cuando rompemos con la rutina, el cerebro deja de funcionar en “piloto automático” y los días parecen más largos y significativos. Durante las vacaciones, la mente reduce el estado de alerta constante y recupera algo escaso en la vida moderna: la sensación de presencia.

 

El efecto invisible de las vacaciones

 

Lejos de las responsabilidades cotidianas, disminuyen la ansiedad y el agotamiento mental. El descanso no proviene únicamente de dormir más o trabajar menos, sino de permitir que el cerebro se desconecte de los estímulos repetitivos y vuelva a experimentar novedad.

 

El cerebro necesita descubrir

Desde el punto de vista neurológico, viajar representa un estímulo extraordinario para el cerebro. Nuevos paisajes, sabores, idiomas y sonidos activan regiones relacionadas con la memoria, la atención y el aprendizaje.

El neuropsicólogo español  José Antonio Galiani explica que estas experiencias fortalecen la llamada reserva cognitiva, una capacidad del cerebro para adaptarse y mantenerse flexible con el paso de los años. Cada viaje obliga a observar, interpretar y aprender.Y en ese proceso ocurre algo importante: recuperamos la curiosidad.

Otro estudio, publicado en la revista Tourism Management, concluyó que el bienestar asociado a los viajes puede mantenerse incluso semanas después del regreso, especialmente cuando la experiencia incluye contacto con la naturaleza, exploración y conexión emocional con el destino.

 

El efecto invisible de las vacaciones

 

La sensación de “ser otra persona”

El psicólogo argentino Javier Labourt afirma que salir del entorno habitual crea una distancia emocional frente a los problemas cotidianos. Las preocupaciones siguen existiendo, pero dejan de ocupar todo el espacio mental.  Quizá por eso muchas personas sienten que cambian cuando viajan. No porque se conviertan en alguien distinto, sino porque, lejos de las expectativas sociales y las rutinas diarias, aparecen versiones más espontáneas y libres de sí mismas.

La psicóloga clínica y terapeuta familiar dominicana Rafaela Burgos,  explica que nuestra identidad cotidiana está profundamente ligada a los roles que desempeñamos: trabajador, padre, madre, pareja o cuidador. Cuando esos roles se suspenden temporalmente, disminuye la autocensura y surgen nuevas formas de pensar y actuar.

“Los viajes permiten salir del modo automático y conectar con necesidades emocionales que muchas veces ignoramos en la rutina diaria”, sostiene la especialista.

 

El efecto invisible de las vacaciones

 

El descanso también se planifica

Sin embargo, no todas las vacaciones generan bienestar. Los expertos coinciden en que los viajes más beneficiosos son aquellos que logran equilibrar exploración y descanso. Un itinerario excesivamente cargado, la presión por “aprovechar cada minuto” o la hiperconectividad pueden transformar el descanso en una nueva fuente de estrés.

Para Rafaela Burgos, el bienestar emocional depende menos del destino y más de la forma en que se vive la experiencia. La desconexión digital parcial, la flexibilidad y el contacto genuino con el entorno permiten que el viaje tenga un impacto más profundo y duradero. También influye la manera en que compartimos la experiencia. Viajar con personas afines fortalece vínculos y crea recuerdos emocionales que permanecen en el tiempo.

 

Una pausa que transforma

La psicología ha demostrado que las experiencias generan una felicidad más duradera que las posesiones materiales. El cerebro se acostumbra rápidamente a los objetos, pero conserva con intensidad los recuerdos asociados a las vivencias.

Quizá por eso, años después, una persona puede olvidar lo que compró, pero recordar perfectamente el sonido del mar en una playa desconocida o una conversación durante un viaje. Viajar no es solo desplazarse. Es interrumpir el ritmo acelerado de la vida cotidiana. Recuperar la curiosidad. Respirar distinto.

 

Fotografías: fuentes externas

 

Ángela Carrasco

Periodista especializada en comunicación digital, periodismo y relaciones públicas, con más de 15 años de experiencia en la gestión de contenidos editoriales y recursos humanos.

Es licenciada en Ciencias Humanas, con mención en Comunicación Social y Periodismo, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); asimismo, cuenta con un posgrado en Relaciones Públicas y un máster en Comunicación Digital por la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

Desde julio de 2021, ejerce como periodista y coordinadora de contenidos en Soy Caribe Premium. Desde 2022, colabora también con Dominicanos X Europa y, desde su traslado a España, con el medio digital Interbenavente.

Journaliste spécialisée en communication numérique, journalisme et relations publiques, avec plus de 15 ans d’expérience dans la gestion de contenus éditoriaux et des ressources humaines.

Titulaire d’une licence en Sciences humaines, mention Communication sociale et Journalisme, de l’Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), elle possède également un postgraduate en Relations publiques et un master en Communication numérique de l’Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

Depuis juillet 2021, elle est journaliste et coordinatrice de contenus de Soy Caribe Premium. Depuis 2022, elle collabore également avec Dominicanos X Europa et, depuis son installation en Espagne, avec le média numérique Interbenavente.



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