27 Oct Canducito: Descubrir el valor del cacao dominicano desde su origen
En Miches, al este de República Dominicana, la plantación de cacao Canducito conserva una historia familiar que comenzó en 1947. Durante mi visita pude conocer cómo trabajan sus tierras, elaboran sus productos y comparten con los visitantes un oficio que ya reúne a cuatro generaciones.

Eduardo y Maribel, propietarios de la finca cacaotera Canduncito
Eduardo, nieto del fundador, nos recibe con una sonrisa y nos cuenta de dónde viene el nombre de la finca: «Canducito era mi abuelo, quien plantó todos estos árboles. La plantación pertenece a la misma familia desde 1947. Todo lo hacemos de manera artesanal». Mientras caminamos, explica cómo cuidan el cultivo y transforman el cacao en chocolate y otros derivados. Trabajan a mano y mantienen los métodos que aprendieron de su abuelo, según nos cuenta con orgullo.

Al recorrido se suma Maribel, su esposa, quien describe con energía cómo se reparten las tareas: «Mientras los hombres tumban, nosotras las mujeres recogemos las mazorcas, y mientras los hombres pican, nosotras limpiamos el cacao. Además, somos las que elaboramos los productos, como los chocolates artesanales y el vino artesanal de cacao».

Eduardo y Maribel se ocupan de la finca y reciben a quienes desean conocer el proceso. Abrir la plantación al turismo rural les permite compartir ese conocimiento y dar continuidad al trabajo familiar. «Para nosotros, la Ruta del Cacao Canducito es un legado, y nuestro sueño es poder mantenerlo vivo por muchas generaciones más», explica Eduardo.

Mazorcas de cacao en diferentes fases de madurez cultivadas en la finca
Del árbol al chocolate
La visita permite seguir las distintas etapas del cacao: la siembra, el cuidado de los árboles y la selección de las mazorcas maduras, que deben recogerse sin dañar la planta. Después vienen la fermentación, el secado, el tostado y la molienda, hasta llegar a la elaboración de los productos. Los visitantes también pueden participar en la reparación artesanal y conocer algunas de las recetas que la familia ha conservado. Degustar el chocolate después de observar ese proceso ayuda a apreciar el tiempo y el trabajo que requiere.

El grano de cacao dominicano, producto emblemático del país
Para Eduardo, el valor de la finca también está en su entorno: «Nuestra plantación es un refugio que se conecta con la naturaleza, donde se aprende a cuidarla y convivir con ella. A cambio, nos brinda un lugar donde la paz se percibe inmediatamente al entrar y, por supuesto, nuestra preciada materia prima: el cacao»
Una cuarta gneración en la finca
Al final del recorrido llegamos a un espacio de venta donde la familia ofrece sus productos. Allí nos acompañó Eduar, hijo de Eduardo y Maribel, quien también trabaja en la plantación y representa a la cuarta generación. Antes de despedirnos, nos invitó a seguir su cuenta de Instagram para conocer más sobre lo que hacen. Su presencia da una dimensión concreta al deseo de sus padres de mantener la finca en manos de las próximas generaciones. La historia que Eduardo comenzó contando junto a los árboles continúa ahora con su hijo.

Maribel y Eduardo durante la cosecha y extracción del cacao
Canducito permite, además, acercarse al trabajo campesino de Miches. «La agricultura y la producción de cacao han sido siempre unas de las principales actividades
económicas de la zona», señala Eduardo. Me fui después de conocer el proceso y probar sus productos, pero también de escuchar a una familia que sigue trabajando la tierra que cultivó su abuelo.
Desde 1947, el cacao es parte de su vida; hoy, también es el motivo por el que abren sus puertas.

Datos de interés:
Lugar:
Miches, El Seibo, República Dominicana
Duración del recorrido:
dos horas
¿Qué puedes comprar?
Productos artesanales, orgánicos.
¿Puedo hacer pedidos a distancia?
Sí, puede llamar o escribir vía whatsapp Teléfono: 829-455-7070
Fotografías: Yeffri Arache
CEO Kleverlink Comunicación/ Editor international tourism magazine SC Premium/ Caribe - Latam – Spain. Corresponsalía freelance. Gestión Branding, RRPP y eventos corporativos.





























































