Mamá Mambó apuesta por investigar, preservar y reinterpretar los sabores dominicanos para acercar al público a la historia que existe detrás de cada ingrediente.

Mamá Mambó: “La gastronomía dominicana es mucho más amplia de lo que aparece habitualmente en una carta”

Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

Mamá Mambó apuesta por investigar, preservar y reinterpretar los sabores dominicanos para acercar al público a la historia que existe detrás de cada ingrediente.

 

Hablar de gastronomía dominicana implica mucho más que enumerar platos tradicionales. Detrás de un ingrediente, una preparación o una receta familiar también existen territorios, conocimientos transmitidos entre generaciones, productores y distintas influencias culturales que han contribuido a construir la cocina del país.

 

Mamá Mambó apuesta por investigar, preservar y reinterpretar los sabores dominicanos para acercar al público a la historia que existe detrás de cada ingrediente.

Mamá Mambó

 

Esa mirada es parte del trabajo de Mamá Mambó, proyecto gastronómico que busca acercar al público a la cocina dominicana desde la investigación y la experiencia. Su propuesta combina el conocimiento de sus raíces con herramientas y aprendizajes adquiridos fuera del país, particularmente en Italia, donde Maribel vivió durante más de tres décadas.

En esta conversación con Soy Caribe Premium, Maribel y Giulia hablan sobre esa búsqueda, la influencia italiana en su propuesta, la importancia de los productores y las comunidades que mantienen vivos determinados conocimientos y el reto de mostrar al mundo una gastronomía dominicana más amplia y diversa.

 

 

Una experiencia que comienza antes de sentarse a la mesa

SCP: ¿Qué buscan que experimente una persona cuando llega a Mamá Mambó por primera vez?

Maribel: Queremos que las personas se acerquen a la cocina dominicana sin prejuicios y descubran la riqueza que existe en sus productos y preparaciones. Para nosotros, la experiencia no consiste solamente en probar un plato, sino en comprender de dónde viene, quién lo produce y qué historia existe detrás.

También buscamos que el visitante participe. Cuando una persona toca un ingrediente, conoce su procedencia, lo prepara y después lo prueba, establece una relación diferente con ese alimento.

Durante nuestros talleres y experiencias, las personas intercambian conocimientos, hacen preguntas y descubren que la gastronomía es una forma maravillosa de acercarnos a otras culturas.Esta participación responde a una idea que parece sencilla, pero que cambia la manera de aproximarse a la cocina: conocer un alimento también implica conocer la historia que lo rodea.

 

 

Mirar de nuevo los ingredientes de siempre

SCP: ¿Qué suele sorprender más a los visitantes cuando descubren ingredientes o preparaciones dominicanas poco habituales?

Maribel: Les sorprende descubrir cuántas posibilidades existen en productos que quizá han visto toda su vida, pero que nunca habían probado de esa manera.

También les llama la atención que podamos elaborar una experiencia gastronómica sofisticada a partir de ingredientes locales, sin perder la autenticidad de nuestros sabores.

A veces, lo que más sorprende no es el plato, sino la historia que lo acompaña: quién cultiva ese producto, cómo se utilizaba antes o qué conocimientos se han transmitido dentro de una familia. Ese momento en que una persona descubre algo nuevo sobre su propio país es muy especial. Nos recuerda que todavía tenemos muchísimo por investigar, compartir y valorar.

Ese interés por lo que todavía queda por descubrir se relaciona directamente con el trabajo de investigación gastronómica que desarrolla el proyecto. Para Giulia, acercarse a un ingrediente o a una preparación también significa observar todo aquello que ocurre alrededor de la mesa.

SCP: Desde la antropología y la investigación gastronómica, ¿qué buscas descubrir cuando investigas un ingrediente, una preparación o una tradición culinaria dominicana?

Giulia: La alimentación nos permite estudiar la vida cotidiana, las relaciones sociales, la memoria familiar y las transformaciones culturales. También considero importante escuchar a las personas que conservan estos conocimientos, especialmente a las mujeres y a las comunidades campesinas, porque muchas veces son ellas quienes mantienen vivas las tradiciones sin que su trabajo reciba suficiente reconocimiento.

En Mamá Mambó queremos acercar esa investigación al público de una forma comprensible, a través de experiencias donde la historia no se quede en los libros, sino que pueda descubrirse, cocinarse y probarse. La investigación, en este sentido, no funciona como un ejercicio separado de la cocina. Se convierte en una herramienta para entenderla y posteriormente compartirla con el público.

 

 

Una mirada dominicana después de 34 años en Italia

Uno de los elementos particulares de la propuesta de Mamá Mambó está en la experiencia de Maribel en Italia. Vivió allí durante 34 años, un periodo que marcó su formación y su manera de entender la relación entre gastronomía, territorio y tradición.

SCP: ¿Cómo ha influido tu experiencia profesional en Italia en tu manera de entender y trabajar la cocina dominicana?

Maribel: Italia fue una parte fundamental de mi formación y de mi vida. Viví allí durante 34 años y aprendí a apreciar profundamente la relación entre gastronomía, territorio, tradición y calidad de los ingredientes.

En la cultura gastronómica italiana, la pasta artesanal no es solamente una preparación: también es memoria familiar, técnica, paciencia y transmisión de conocimientos. Cuando regresé a República Dominicana, quise aplicar esa filosofía a nuestros propios productos. Me pregunté cómo sería elaborar pasta artesanal utilizando sabores dominicanos, cómo podríamos dar protagonismo a los productos del campo y cómo podíamos crear una propuesta que fuera nuestra, diferente y auténtica.

Así nace buena parte de la identidad gastronómica de Mamá Mambó: de mi experiencia italiana, de mis raíces dominicanas y del deseo de demostrar que nuestra tierra tiene productos capaces de dialogar con las mejores tradiciones culinarias del mundo.

La influencia italiana, por tanto, no plantea una sustitución de la cocina dominicana, sino un diálogo entre dos tradiciones. El interés está precisamente en descubrir qué ocurre cuando técnicas aprendidas en otro contexto se encuentran con ingredientes, sabores y conocimientos locales.

 

 

Conservar antes de reinterpretar

La reinterpretación de una cocina tradicional puede ser atractiva, pero también plantea una pregunta necesaria: ¿hasta dónde se puede transformar una preparación sin perder aquello que le da significado?

Para Mamá Mambó, el punto de partida está en investigar.

SCP: ¿Cómo deciden qué conservar,  ¿qué reinterpretar y qué dejar tal como fue transmitido?

Maribel: Para mí, el primer paso es investigar y escuchar. No podemos reinterpretar algo que no conocemos ni respetar una tradición si no entendemos su significado. Hay preparaciones que merecen conservarse tal como las hemos recibido, especialmente cuando representan una memoria familiar o comunitaria muy importante. En otros casos, podemos experimentar con nuevas técnicas o presentaciones, siempre que respetemos el ingrediente y la historia que queremos contar.

Mi formación italiana me ha enseñado que la tradición no tiene por qué estar reñida con la innovación. Pero innovar no significa cambiarlo todo por moda. Significa encontrar nuevas maneras de expresar el valor de lo que ya tenemos.

 

 

Más allá del plato típico

Para las entrevistadas, uno de los principales retos está precisamente en ampliar la conversación internacional alrededor de la gastronomía dominicana.

SCP: ¿Qué falta contar sobre la gastronomía dominicana para que la conversación internacional sea más completa?

Maribel: Creo que todavía falta contar mucho sobre la diversidad de nuestra gastronomía, sobre sus raíces y sobre las personas que la hacen posible.

Necesitamos dar mayor visibilidad a nuestros productores, a las mujeres que conservan recetas y conocimientos, a los productos menos conocidos y a las distintas comunidades que han contribuido a construir nuestra identidad culinaria. La gastronomía dominicana no debe presentarse únicamente como una lista de platos típicos para turistas. Tiene una historia, una riqueza agrícola, una diversidad cultural y un enorme potencial creativo.

También puede contribuir al desarrollo económico, al turismo educativo y a la valoración de nuestros territorios. Mi sueño es que un visitante no venga solamente a comer en República Dominicana, sino que se vaya comprendiendo mejor el país a través de su cocina.

 

 

Cuando cocinar también es una forma de conocer

Ese enfoque explica por qué la participación del visitante ocupa un lugar importante en las experiencias de Mamá Mambó. La cocina se convierte en una actividad práctica, pero también en una manera de transmitir conocimiento.

SCP: Si alguien llega a Mamá Mambó pensando que ya conoce la cocina dominicana, ¿qué les gustaría que descubriera al salir?

Maribel: Me gustaría que saliera con la sensación de haber descubierto una República Dominicana que quizá no conocía. Que comprendiera que nuestra gastronomía es mucho más amplia de lo que aparece habitualmente en una carta y que detrás de cada ingrediente puede existir una historia fascinante.

Quiero que se lleve el recuerdo de una comida hecha con cariño, pero también una nueva forma de mirar nuestros productos, nuestras raíces y a las personas que mantienen vivas nuestras tradiciones.

 

Fotografías: Ivan A. Mendez

Lissa Mirabal

Estudiante Comunicación Corporativa en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), con formación previa como técnica en Administración y Tributaria.



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