5 playas exóticas poco conocidas del Caribe que deberías visitar

Una línea de palmeras de copas agitadas por la brisa, una franja de fina arena blanca al borde de unas cálidas aguas turquesas y, quizás, una o dos aves sobrevolando un cielo de azul intenso… así es el Mar Caribe que evoca y posee, sin lugar a duda, playas de ensueño que son el destino favorito de muchas vacaciones.

La diversidad de paisajes, junto a la combinación de cielo y mar, hace de toda la costa caribeña un espectáculo visual con una sucesión de varias playas, unas muy distintas de otras. Pero cuando hay que listarlas y seleccionar algunas de ellas para escoger las cinco mejores, yo lo tengo claro:

 

TULUM, MÉXICO

Quizá no tengan la extensión de Playa del Carmen o no sean tan conocidas como las de Cancún, pero las pequeñas playas de Tulum, en Quintana Roo, México, son sin duda unas de las más espectaculares del Caribe. No solo por su belleza o por su franja de arena blanca, sino por su ubicación junto a las famosas ruinas de Tulum.

Las viejas piedras de la ciudad construida por los Mayas, son el marco perfecto para convertirlas en algo exquisito. Encofradas entre altas rocas que les confieren el aspecto de un pequeño balcón abocado al mar, sobre el que se yerguen algunos de sus monumentos más espectaculares, como el Castillo o el Templo del Dios del Viento, estas playas son indiscutíblemente un espectáculo natural incomparable.

 

SAN PEDRO, BELIZE

Según dicen, la Isla Bonita de Madonna está inspirada en ella, y aún sigue siendo esa isla paradisíaca de sus versos musicales. La vida es tranquila en San Pedro, en el cayo Ambergris, cerca de Chetumal. Es un lugar propicio para una vida reposada y sin prisas: no hay vehículos a motor, solo pequeños carritos de golf que se pasean entre las pequeñas casas de colores vistosos. Su larga playa frente a la segunda barrera de coral más grande del mundo nos introducirá en un mundo submarino en el que no solo podremos ver fascinantes formaciones coralinas, sino incluso distinguir algún manatí nadando tranquilamente por las aguas poco profundas.

Y repetiremos entonces la rima que cantaba Madonna: “Tropical the island breeze / All of nature wild and free / This is where I long to be / La isla bonita”.

 

PLAYA SANTA LUCÍA, CUBA

La ancha franja de arena resplandeciente de Playa Santa Lucía, cerca de la ciudad de Camagüey, no es solo una de las más bonitas de Cuba, sino también la más larga del país insular, con 22 kilómetros de arena ininterrumpida. Pero el gran secreto de esta playa no se encuentra en la superficie, sino bajo sus aguas transparentes.

A unos treinta metros de profundidad reposa un buque de mercancías hundido en 1905, el Nuevo Mortera, al cual se puede acceder buceando. Y, junto al pecio, cada día vienen a comer varias decenas de tiburones toro que se acercan con curiosidad a los buceadores suficientemente atrevidos como para aventurarse a estas profundidades. La experiencia de dar de comer a estos tiburones salvajes es algo único.

 

TORTUGUERO, COSTA RICA

Otros animales son los protagonistas de la siguiente playa imperdible del Caribe. Se trata de Tortuguero, en la costa norte de Costa Rica. Su arena quizá no sea tan blanca como la de otras playas caribeñas, pero sin duda tiene más vida. Y es que aquí, cada año, de abril a octubre, se desarrolla el ciclo vital de varias especies de tortugas marinas (laúd, verde, carey, caguama.) que vienen a buscar la tranquilidad del lugar para desovar.

Llegar a Tortuguero desde La Pavona, a bordo de una de las lanchas que hacen el recorrido por los canales entre plantaciones de bananas es ya de por sí una aventura, pero pasearse por la playa al anochecer, para encontrarse una gran tortuga desovando en los agujeros excavados en la arena negra, nos parecerá uno de los encuentros animales más emotivos que podamos tener jamás.

 

GUNA YALA, PANAMÁ

Hasta ahora hemos visto varias playas muy bonitas, interesantes o únicas. Pero casi siempre se compartirán con otros visitantes. ¿Qué tal sería descubrir alguna playa exclusiva, solo para nosotros? El lugar existe y está en Guna Yala, en el archipiélago antiguamente conocido como San Blas, en Panamá.

Aquí hay 365 islas, desiertas la mayor parte de ellas, para poder vivir unos días en el paraíso más remoto y alejado del mundanal ruido. Son islas bajas, cubiertas de palmeras y con playas espectaculares, que circundan cada una de las ínsulas. ¿Por qué conformarnos con una playa cuando podemos tener toda una isla de arena entera solo para nosotros?

 

POR: JORDI CANAL-SOLER y FOTOS: JORDI CANAL-SOLER Y EXTERNAS

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