Tiempo de lectura estimado: < 1 minutoAlcohol y literatura se funden con naturalidad en el Caribe, ese territorio que es tanto sabor como relato. Inspiró a Gabriel García Márquez a imaginar Macondo y a Hemingway a escribir bajo el sol abrasador de Finca Vigía. Es sal en la piel al amanecer, fruta cortada al filo del desayuno, y cuerpos que se mueven al ritmo de un tambor invisible. Es herencia, resistencia, conquista y música.