30 Ene Cabo Rojo: Un refugio donde el cielo toca el mar
La provincia de Pedernales ya no es el «secreto mejor guardado» de la República Dominicana; es hoy el epicentro de una transformación turística sin precedentes en el Caribe. Mientras el Estado dominicano despliega una ambiciosa estrategia de desarrollo en Cabo Rojo —que ya celebra la llegada de más de 20,000 cruceristas y cuenta con una planificación urbana sostenible avalada por licencias ambientales—, existe un lugar que ha sabido interpretar la esencia de esta tierra mucho antes de que llegaran los grandes muelles. Se trata del Rancho Típico Cueva de las Águilas, un proyecto que demuestra que el lujo moderno reside en la conexión profunda con la naturaleza.

Bahía de Las Aguilas. Pedernales. Foto: José Alney Uribe.
Experiencias más allá de una habitación
Para Santiago Rodríguez, propietario de este emblemático establecimiento ubicado en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Jaragua, su oferta no se limita a lo meramente hospitalario. «Acá no solo vendemos habitaciones, vendemos experiencias únicas vividas«, afirma Rodríguez con la convicción de quien conoce el valor del entorno que protege.

Glamping EcoLodge Cueva De Las Águilas
En un mundo saturado de luz artificial, Cueva de las Águilas ofrece un lujo casi extinto: poder disfrutar del silencio y la oscuridad plena. Bajo su cielo, los visitantes pueden contemplar la galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea en todo su esplendor, para luego despertar con el susurro de las olas del mar Caribe. Esta fusión de los sentidos es, según su propietario, algo que pocos lugares en el país pueden igualar.
Gastronomía: El «Bahiafongo» y el respeto por el mar
La historia que contamos sobre este lugar estaría incompleta sin mencionar la propuesta culinaria del Rancho. Bajo el concepto «del mar a la mesa«, garantizan la frescura absoluta de cada producto, capturado frente a sus propias costas. Sin embargo, el protagonista indiscutible es el «Bahiafongo», la especialidad de la casa. Este mofongo, elaborado con un secreto culinario que marca la diferencia, se ha convertido en una parada obligatoria para los amantes de la buena mesa que visitan Pedernales.

Más allá del sabor, hay una ética clara. Rodríguez enfatiza su compromiso con la sostenibilidad: «Nos caracterizamos por no vender ninguna especie en período de veda, ya sea langosta, lambí, cangrejo o pez loro«. Además, el hotel lidera un esfuerzo por erradicar el plástico, priorizando el uso de envases de cristal, alineándose así con la visión de desarrollo sostenible que las autoridades nacionales buscan para todo Cabo Rojo.

Glamping: Confort en la frontera del paraíso
La estructura de Cueva de las Águilas es un homenaje a la arquitectura orgánica. Construido con materiales locales como piedra, madera y cana, el hotel fusiona lo ecológico con lo contemporáneo. Su oferta de hospedaje bajo la modalidad de Glamping permite al turista disfrutar de la aventura de una carpa pero con todas las comodidades premium: camas de alta calidad y amenidades que garantizan un descanso reparador tras un día de exploración.
El servicio no se queda atrás. El hotel ofrece experiencias exclusivas en lanchas hacia Bahía de las Águilas. Su servicio «Premium» está diseñado para quienes buscan sentirse «a cuerpo de rey», con atención personalizada y comidas servidas directamente en la arena blanca de la playa, respetando siempre la privacidad del cliente. Es este calor humano y la confraternidad de sus colaboradores lo que Rodríguez define como un «remanso de paz» para el huésped.

Un destino de marca internacional
El contexto actual de Cabo Rojo respalda la apuesta de pioneros como Rodríguez. Según la Dirección General de Alianzas Público-Privadas (DGAPP), la zona se está convirtiendo en un destino de marca internacional. El desarrollo no es improvisado; es un urbanismo planificado que busca integrar la llegada masiva de turistas con la fragilidad del ecosistema.

Glamping EcoLodge Cueva De Las Águilas
Las noches en Cueva de las Águilas cierran el círculo de esta experiencia mágica. Mientras el desarrollo avanza a pocos kilómetros, en el Rancho se mantiene la tradición de la fogata frente a la playa. Allí, entre el crepitar de la madera y el aroma de un buen puro o una copa de vino, los visitantes comprenden que Pedernales no es solo un punto en el mapa del turismo de cruceros, sino un destino donde el alma encuentra descanso.

El futuro de Pedernales
Con la llegada de nuevos hoteles y la expansión de la infraestructura estatal, el desafío de la región es mantener su autenticidad. Lugares como Rancho Típico Cueva de las Águilas sirven de modelo: demuestran que es posible ofrecer un servicio VIP y de alta calidad sin sacrificar la integridad ambiental ni el trato cercano que caracteriza al dominicano.
Santiago Rodríguez lo tiene claro: la idea es que el cliente regrese y recomiende el destino. Y con la combinación de un enfoque en el desarrollo y una oferta privada apasionada y consciente, Cabo Rojo y Pedernales están destinados a ser, sin duda, la joya más brillante de la corona turística del Caribe.

Glamping EcoLodge Cueva De Las Águilas
Fotografía: Santiago Rodríguez y fuentes externas

Diana Suriel
Periodista/editora de moda y vanguardia, marketer. Se ha especializado en productos editoriales, actualmente emprendiendo en los medios digitales'. Comparte info de valor sobre moda, arte e innovación.



















